‘Trol’ y no ‘troll’

Trol (plural troles), con una sola ele en los dos casos, es un término coloquial correcto para denominar a un ‘alborotador o polemista que, a través de mensajes en foros digitales, intenta molestar o provocar al resto de los participantes’.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «La feminista que logró despedir al ‘troll’ que la insultó» o «La mayoría de los mensajes provienen de trolls».
Se trata de una voz masculina (un trol) que no es preciso destacar con comillas ni cursivas y sobre cuyo origen y uso en ese contexto existen varias hipótesis.
Por un lado, trol (del noruego troll) es, como recoge el Diccionario académico, un ‘monstruo maligno’ de la mitología escandinava que habita en bosques o grutas. Ese carácter maligno coincide con el que se atribuye a los troles cibernéticos que, de hecho, suelen representarse gráficamente con la imagen de esas criaturas.
Por otra parte, en inglés, el verbo to troll significa ‘pescar con curricán’ y, por extensión, ‘servir como señuelo para atraer la atención de alguien’. En los albores de los foros electrónicos, los grupos de noticias (Usenet) y otros grupos en la web, algunos veteranos enviaban un mensaje sobre un tema que ya había sido tratado muchas veces como medio para saber qué usuarios eran novatos, pues estos, al no estar al tanto, lo respondían; a esa práctica se le denominaba trolling for newbies (‘pescando novatos’).
Aunque el término trol aludía a la práctica en sí, pronto empezó a hacer referencia a la persona osada que critica o reprende con ligereza (es decir, el que respondía al trolling) y, al poco, pasó a denominar, en general, a una persona que molesta, insulta o demuestra una manifiesta negatividad dentro de un foro en internet.
En todo caso, se recomienda utilizar la forma española trol, de modo que en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «La feminista que logró despedir al trol que la insultó» o «La mayoría de los mensajes provienen de troles».

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